¿QUIENES SOMOS?

AFADACS es una asociación relativamente joven que comenzó su andadura en el año 2010, dadas las pocas o nulas ayudas que existían. En el terreno del DCA en adultos existen centros como Ceadac (que atiende pacientes entre 15 y 55 años de edad) y centros de día privados donde pueden ser atendidos. Los recursos siguen siendo escasos y muy caros para mantener una rehabilitación constante, que es la que demandan estos afectados para que su mejoría sea notable y duradera. En el ámbito de los niños que sufren DCA , descubrimos que no existía ningún recurso público que pudiera darles atención, siendo a su vez los más vulnerables y además los que mayor recuperación tienen por su enorme plasticidad.

Ante estas situaciones, decidimos crear la asociación AFADACS (Asociación de Familias Afectadas de Daño Cerebral Sobrevenido), para poder atender en ella a todas las personas con DCA independientemente de su edad, pues todas son tratables en mayor o menor medida.

La asociación se sustenta con la cuota de los asociados y algunas subvenciones. Con ello buscamos terapias y actividades que puedan mejorar su día a día. En todo este proceso, la familia del afectado es fundamental para nosotros y les ayudamos con terapia psicológica a comprender el duro proceso que atraviesan y les asesoramos a lo largo de todo el camino.

Cada afectado es un miembro de nuestra “familia”, les tratamos con todo el cariño y el afecto que se merecen. Cada uno de ellos aporta su experiencia y vivencias. Y día a día continuamos aprendiendo a entender esta situación y a dar una respuesta cada vez más satisfactoria.

Asociación de Familias Afectadas de Daño Cerebral Sobrevenido

¿QUÉ HACEMOS?

AFADACS es una asociación de familias de afectados de daño cerebral sobrevenido y tenemos como único objetivo mejorar la calidad de vida tanto de los afectados como de los familiares.

El daño cerebral adquirido es un daño súbito y repentino que acontece en la cabeza por diferentes causas, Ictus, derrames, anoxias, traumatismos, tumores etc y que golpea duramente tanto al paciente como a todo su alrededor.

Nuestro lema es “la vida te da una segunda oportunidad, vívela” y así debe de ser y a ello contribuimos desde la asociación.

Llevamos a cabo diferentes terapias individuales con el afectado (psicología, neuropsicología, terapia ocupacional y logopedia) así como actividades grupales (taller de manualidades y piscina adaptada) y también atención psicológica para los familiares con el fin de mejorar esas carencias y contribuir a una mejora cualitativa y cuantitativa de su vida diaria.

Si estás en esta circunstancia, no tires la toalla y ponte en contacto con nosotros.

Estaremos encantados de poder ayudarte.

JUNTA DIRECTIVA

PALOMA RUBIO

Profesora de vocación, madre de afectado y presidenta de la asociación.

Llegué al mundo del daño cerebral hace más de 10 años de la mano de mi hijo (contaba entonces con 11 años de edad) y acompañados de un maldito tumor cerebral. El diagnóstico tardó en llegar. Cuando por fin apareció el tumor y le operaron, creí que acababa mi dolor, pero rápidamente descubrí que era sólo el principio. Empezamos a buscar ayuda y no encontramos nada, pues todo era privado, no adaptado a niños y muy caro. En mi casa, y con ayuda de mi profesión, empecé a rehabilitarle en aquello que podía, que era el lenguaje, no así la parte neurológica, que requería de un especialista. A los cuatro años de operado llegó dicha rehabilitación en un centro privado, pero a cargo de la seguridad Social. Llegó tarde, pero llegó.

Con mi hijo aprendí, a golpes, que el camino no era fácil y que, además, no era sólo cosa de él, sino que el DCA afecta de una u otra manera a todas las personas que le rodean.

Todas las personas que estamos alrededor de un afectado de DCA somos afectados como él. Los recursos son limitados y casi siempre los cubren las asociaciones. Con ese fin surgió AFADACS ( Una Asociación de Familias Afectadas de Daño Cerebral Sobrevenido para ayudar, acompañar y asesorar a afectados y familias). A día de hoy, me siento satisfecha de lo logrado y orgullosa de ello. Mi objetivo se va cumpliendo día a día.

Sentimos a cada uno de los afectados como nuestro. Queremos conocerles para que confíen en nosotros sus preocupaciones, sus anhelos, sus metas y sueños. Queremos que las familias nos cuenten sus miedos y poder ofrecerles la estabilidad emocional que tanto buscan. Son valores que hoy en día escasean, yo los encontré y los seguiremos llevando a cabo.

Existimos para tender una mano a aquel que lo necesite…

Mª VICTORIA CASTILLO

Trabajadora social de profesión y vocación.

En 2012 tuve un mágico reencuentro que me hizo descubrir esta Asociación y empezar a luchar, desde ese mismo momento, por ella y por su causa.

Si hablamos de DCA (Daño Cerebral Adquirido) mi mayor ejemplo de superación ha sido mi abuela. Luchó hasta el final y que es quién me ha hecho que vea, viva y sienta esta batalla que le puso la vida. En ella entendí que el tiempo es relativo, que cada día hay que vivirlo como si fuera el último y que sólo lo que te remueve el corazón es lo que debes hacer. En ella y en mi familia he comprendido que no hay nada más gratificante que regalar tu tiempo y que si alguien se va de esta vida habiendo luchado y vivido al máximo dejará un legado que nos marcará a todos.

Son muchos años de entrega a AFADACS que lo único que hacen es querer que sean más, que sigamos transformándonos, descubriendo, luchando y conociendo a personas maravillosas.

A día de hoy tengo la certeza de que ha sido una de las mejores decisiones de mi vida y que volvería a decir “SI” una y mil veces.

SONIA SÁNCHEZ

La última incorporación a la Junta Directiva. Descubridora vocacional con pasión y ganas.

A la edad de 20 años, conocí  al que hoy es mi marido. Sufrió un Ictus con 27 años y nuestros caminos se cruzaron dos años después de este episodio. Me gusta aclararlo. La gente aún se sorprende cuando les dices que alguien como él puede formar parte de un proyecto de futuro como es una pareja.

Aposté por él y por un “nosotros”. A día de hoy, y después de casi 20 años, no imaginaría mi vida sin él ni de otra forma. ¿Es fácil? ¿Qué relación lo es? Relaciones entre padres e hijos, entre hermanos, entre amigos…Os diré mi secreto: la empatía.

Afadacs ha supuesto una madurez emocional en mi vida, he obtenido ayuda y comprensión en los peores momentos del daño cerebral adquirido. Nos acogieron y arroparon, pero sobretodo nos dieron esperanza.

Es curioso, todo lo que yo puedo aportar ( ideas, reuniones, actividades…) no es ni con creces, lo que le debo a esta FAMILIA. Gracias por ser mis ojos cuando no veía, mi pies cuando no sabía elegir camino y mi corazón cuando en algún momento dejé de sentirlo.

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